Medicina Estética natural (primera parte)

Medicina Estética natural (primera parte)

Escrito por en Rejuvenecimiento, Retoques el 2 octubre, 2015


 

Qué distingue un tratamiento médico-estético realmente favorecedor de un “Reneé Zellweger”? Hoy os damos la respuesta desvelando 5 claves de nuestro decálogo de la medicina estética natural. ¿Retocar sin transformar? ¡Sí se puede!

Decalogo Medicina estetica Natural WEB

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Aunque la tónica general suele ser sacar a la luz los casos de retoques médico estéticos excesivos que, como los Reneé Zellweger o, más recientemente, Meg Ryan o Courteney Cox, resultan tan evidentes por su nula naturalidad que resulta imposible ocultarlos; lo cierto es que la medicina estética tiene otra cara que apenas se publicita pero que está ahí, tanto en conocidísimos rostros que se pasean por las alfombras rojas como en caras anónimas, que nos cruzamos día a día por la calle. Son los de esas mujeres sobre las que comentamos “¡¡qué bien se mantiene!!” y cuyas poseedoras no suelen confesar su paso por la consulta… y sin embargo…es la ‘cara’ de la mesura, la armonía y el mantenimiento natural de las facciones, los rasgos, la gestualidad y la expresividad individuales, sin transformaciones ‘radicales’ ni ‘congelaciones’.

Tan natural que no se nota o, lo que es igual: que favorece sin evidenciarsede forma ostensible y, precisamente por su sutileza, puede ‘ocultarse’ y, de hecho, tiende a atribuirse a una genética privilegiada cuando no a hábitos como dormir 8 horas y beber mucha agua…La precisión, el buen gusto y la mesura son los quids de este tipo de tratamientos y, precisamente las que distinguen, desde el inicio de su andadura, nuestra praxis. Hoy os queremos desvelar las 10 claves de la medicina estética natural y favorecedora, enfrentados a sus contrarios, que encarnan los que nosotras consideramos como los peores errores médico-estéticos anti-naturalidad.

Decálogo de la medicina estética natural (primera parte)

Mesoterapia1. INDIVIDUALIZAR VS. TRATAR EN SERIE

Se trata, ni más ni menos, de enfrentarse a cada rostro como lo que es: absolutamente ÚNICO. INDIVIDUALIZAR el tratamiento a partir de un diagnóstico pormenorizado que estudie la fisionomía, características y necesidades diferenciales de cada paciente es una premisa crucial. Así, frente a aquellos doctores que tienen a gala dejar su ‘firma’ en el rostro que tratan (todos conocemos casos de pacientes de las que se detecta que están tratadas por un mismo médico pues acaban teniendo rostros y rasgos muy similares, como ‘en serie’), nuestra máxima (y la de todos aquellos que defendemos la medicina estética de verdad natural e INDIVIDUALIZADA) es que nunca se debería notar o poder detectar la mano del médico que ha realizado el tratamiento pues cada tratamiento ha de ser totalmente diferente ya que cada rostro y sus necesidades lo son.

2. RESPETAR Y MANTENER VS. INVENTAR Y TRANSFORMAR

Plantearse el tratamiento médico-estético como una carrera de fondo y no como un sprint o, lo que es lo mismo, como un recorrido abierto, a marcha suave sin querer llegar a toda prisa a una meta en la que detenerse, es otra de las claves para obtener resultados favorecedores y muy especialmente para preservarlos a largo plazo. El quid está en irse tratando poco-a-poco y con mesura, lo cual no sólo juega a favor de evitar las transformaciones ‘radicales’, sino que es condición ‘sine qua non’ para lograr aquel que, para nosotras, es el principal objetivo de nuestra especialidad: FAVORECER UN MANTENIMIENTO DE LOS RASGOS INDIVIDUALES, aquellos en los que nos reconocemos al mirarnos al espejo, los que otorgan la personalidad a nuestro rostro, e ir tamizando, de forma sutil, las transformaciones que produce en ellos el paso del tiempo.Es un ensalzamiento sutil: todo lo contrario a inventarse nuevos rasgos que el paciente nunca tuvo.

3. DIFUMINAR VS. BORRAR

Tratar de eliminar todo rastro del transcurso de los años es un error si el objetivo es conseguir y mantener un resultado verdaderamente natural, elegante y favorecedor. Un rostro de 40, 50 ó 60 años sin ninguna línea de expresión resulta artificial, como de cera. La clave está en suavizar, matizar,minimizar… Manteniendo ciertas arruguitas de expresión favorecedoras que ¡sí, las hay! Es el caso de esas patas de gallo sutiles que se forman al sonreír con los ojos e incluso realzan la experiencia de felicidad, dejando traslucir una historia cargada de risas.¡No todos los signos de la edad nos restan belleza! Y mantener algunos es básico para evitar ese efecto robótico o de edad indeterminada que no resulta favorecedor ni natural en absoluto.

 

4. DOSIFICAR VS. PASARSErejuvenecimiento facial global

Muy en línea con el punto anterior, la mesura y la moderación son los principios de un efecto realmente natural. Porque es precisamente el sobre-tratamiento el peor error tanto de la medicina como de la cirugía estética. El famoso ‘menos es más’ de Cocó Chanel o el más castizo ‘mejor quedarse corto que pasarse’, deberían ser, por el contrario, la tónica en nuestra especialidad: porque retocar o ‘añadir’ siempre se puede, pero ‘quitar’ es más difícil y, en ocasiones, hay que esperar meses hasta que se pase el efecto de un retoque desmesurado y eso si se trata de sustancias reabsorbibles.

 

5. FAVORECER LA EXPRESIVIDAD VS. CONGELAR LA EXPRESIÓN

Aunque, por desgracia, sigue siendo frecuente establecer una asociación directa entre Medicina Estética, botox y expresión ‘congelada’, lo cierto es que la famosa toxina botulínica, no es equivalente a pérdida de gestualidad. El ‘problema’ de fondo es el tabú a confesar los retoques bien hechos, que al ofrecer un aspecto natural se pueden ocultar y en la mayoría de casos no se reconocen. Así, en general sólo ‘salen del armario’ los casos de mala praxis o sobre-tratamiento que en el caso del botox equivalen, efectivamente, a una pérdida temporal (el efecto no es definitivo) y poco natural de la movilidad de la región tratada. Sin embargo, bien empleado, el botox sólo relaja, NO INMOVILIZA. Se trata de aplicarlo en dosis correctas y tener un buen conocimiento anatómico del rostro, de sus pequeños músculos para trabajar con pecisión milimétrica, sin afectar la expresividad propia de cada rostro. De hecho, nosotras tratamos a profesionales como actores, políticos, presentadores… Para quienes su gestualidad facial es parte indispensable de su trabajo y nadie se imaginaría que ‘llevan’ botox.


Sobre el Autor

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Miracueto

Las Dras. Mar Mira y Sofía Ruiz del Cueto, especialistas en medicina estética, codirigen la Clínica Mira+Cueto y comparten su particular visión de la especialidad, en la que el tratamiento no es el fin sino el medio para lograr la calidad de vida con cada diagnóstico que realizan en sus pacientes. Llama al 91 562 67 13 o al 91 563 25 14 para cualquier consulta o petición de cita.

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